Lo que el Martinismo NO es

                                 

Llegado a este punto, nos parece indispensable puntualizar algunas cuestiones para que no se preste a ambigüedad.

EL MARTINISMO NO ES UNA SECTA

En primer lugar, el Martinismo NO ES UNA SECTA.

Es preciso decirlo alto y claro. Por la simple razón de que NO SE PIDE DINERO a sus adeptos. La cuota de participación en los gastos mínimos se divide entre los miembros y se decide entre todos. No se impone una doctrina ni un pensamiento único. Deja plena libertad a sus miembros en su vida privada (conyugal, profesional, familiar, etc.). No siendo así en las sectas. El Martinismo no está clasificado como secta en ningún país del mundo, que nosotros sepamos.

EL MARTINISMO NO ES UNA FORMA DE FRANC-MASONERÍA

En segundo lugar, el Martinismo no es una forma de Franc-masonería.

 Precisamos esto ya que es una confusión corriente. El Martinismo no es una Obediencia Masónica. Aunque hay estrechas relaciones con las obediencias que practican una masonería iniciática, así como un entronque común en el pensamiento tradicional, es absolutamente independiente de toda organización Masónica.

Hay que decir que hay una incontestable convergencia entre la visión de los masones respetuosos con la tradición mística y los martinistas y la doble pertenencia es frecuente.

Sin embargo, añadiremos que, para responder a ciertas acusaciones que hemos venido arrastrando y arrastramos todavía en ocasiones, no es una copia de la Franc-masonería, aunque sus estructuras y su sistema jerárquico se parezcan.

El Martinismo mantiene a menudo relaciones privilegiadas con el Rito escocés Rectificado, por razones evidentes y ya expuestas.

Saint Martin y Willermoz hicieron juntos un buen trecho del camino. El pensamiento Martinista se siguió en numerosas Logias de esta masonería, practicada casi en exclusividad en Francia y en Suiza.

En nuestros días, la Logia Tradicional y Simbólica Opera y, en particular, la Logia “La France”, están animadas por un espíritu martinista, sin, sin embargo, renegar de su pertenencia a la Orden Masónica.

Así mismo en la “Grande Loge de Memphis-Misraïm”, de la cual Robert Ambelain fue quien la reanimó y su Gran Maestro, contiene en su seno a la Orden Martinista Iniciática, fundada en 1968 gracias a la iniciativa de hermanos masones de dicha Obediencia.

EL MARTINISMO NO ES UNA IGLESIA

En tercer lugar, el Martinismo, si bien proclama su adhesión al principio del Cristo y su fidelidad al cristianismo NO confesional, no puede ser asimilado a una Iglesia.

Todos los Miembros de la Orden permanecen LIBRES de practicar la religión de su elección o no practicar ninguna.

 El hecho de que el martinismo haya tenido desde siempre estrechas relaciones con La Iglesia Gnóstica Universal (fundada por el Abbé Julio y en el seno de la cual, algunos miembros eminentes del martinismo ejercen funciones sacerdotales) no quiere decir que estas no sean organizaciones independientes.

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